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TitleEstratificacióncon Composite en Restauraciones Anteriores Complejas Empleandolas Cinco Dimensiones del Color
TagsColor Human Tooth Dental Composite Tooth Enamel
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MaxillariS Abril

cienciaciencia yy prácticapráctica

EstratificaciónconCompositeen
RestauracionesAnterioresComplejas

EmpleandolasCincoDimensionesdelColor

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MaxillariS Abril

OObbjjeettiivvoo

El objetivo de este artículo es el de exponer una técnica sen-
cilla y predecible para la realización de obturaciones alta-
mente estéticas en dientes anteriores.

IInnttrroodduucccciióónn

La odontología estética moderna y la odontología ultracon-
servadora se aproximan cada vez más a ser una misma dis-
ciplina, para gran satisfacción de los dentistas y sobre todo
de los pacientes.

Los materiales adhesivos de última generación permiten
dar a nuestros pacientes una excelente estética y a la vez evi-
tar el sacrificio de tejido dental sano, prolongando de esta
manera su ciclo vital.

Los composites híbridos de nueva generación tienen pro-
piedades físicas superiores a los composites de microrrelle-
no, soportando mejor las cargas funcionales y conservando
a lo largo del tiempo las características de la superficie,
obteniendo así resultados equiparables a los que se obten-
drían con restauraciones indirectas.

La elección de los composites a utilizar debe ir en fun-
ción de nuestro desempeño clínico y de los objetivos per-
seguidos. Los sistemas tradicionales de composites están
enfocados a igualar el color del diente con colores estándar,
conocidos como “body shades”, que no tienen índices de
transmisión de la luz similares a los del diente natural; estas
masas de composite pretenden combinar las propiedades
ópticas del esmalte y la dentina en una sola masa, dándonos
el desagradable “glass effect” en nuestras restauraciones.

Sistemas más modernos enfocados a la estética han de-
sarrollado métodos más sofisticados de color, incorporando
composites opacos para reproducir las dentinas y composi-
tes translúcidos para reproducir los esmaltes. A pesar de
estar diseñados para la estratificación anatómica, estos siste-
mas dejan de lado importantísimas características del dien-
te, como son las opalescencias, los intensivos y las caracte-
rizaciones.

Los requisitos indispensables para la elección de un sis-
tema de composites van en función de sus propiedades físi-
cas y ópticas: primero, debemos asegurarnos de que los
índices de refracción de la luz, tanto en lo que se refiere a
los esmaltes como a las dentinas, estén calibrados sobre

DDRR JJOORRDDII PPÉÉRREEZZ MMAANNAAUUTTAA

AUTORES
Dr JJordi PPérez Manauta Odontólogo por la Universidad Tecnológica de México

Máster en Operatoria y Estética Dental por la Universitat Internacional de Catalunya
Práctica exclusiva en estética dental

dr perez [email protected] es
Dr LLuis BBellet DDalmau

Director del Máster de Odontopediatría de la Universitat Internacional de Catalunya
Barcelona

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valores de dientes naturales; segundo,
que el sistema cuente con masas para
reproducir las opalescencias, los inten-
sivos y las posibles caracterizaciones
del diente, y tercero, deberá ser fluo-
rescente y microhíbrido.

El material escogido en este caso
fue Enamel HFO Plus (Micerium), por
cumplir con los requisitos antes men-
cionados.

Además de los materiales, el dentis-
ta debe contar con una técnica de tra-
bajo con pasos estandarizados, orde-
nada, lógica y, sobre todo, repetible
que le lleve al éxito clínico y que lo
aleje de la creencia de que este éxito
está dado por capacidad artística,
improvisación o inspiración, situacio-
nes que en su mayoría nos han llevado
a la insatisfacción o al fracaso.

El objetivo del presente artículo es
exponer una técnica basada en una
metodología razonable que permite
programar y realizar restauraciones ante-
riores de diversas complejidades, que
aseguran un éxito previsible en todas las
ocasiones.

DDeetteerrmmiinnaacciióónn ddeell ccoolloorr

La determinación del color, compilada
en una cartulina diseñada a tal efecto,
constituye la fase más importante de
esta metodología (fig. 2).

Consideramos cinco dimensiones
en el color de los dientes, (BC) croma-
tismo, (V) valor, (I) intensivos, (O) opa-
lescencias y (C) caracterizaciones,
todas ellas puestas a la izquierda de la
tabla de color (fig. 2).

BC (base chroma): expresa el cro-
matismo base que deriva del cuerpo
dentinal interno. Es recomendable
seleccionar este color en el cuello del
diente donde se aprecia mejor el color
de la dentina. En la parte izquierda de
la tabla encontramos los cuatro croma-
tismos base; nosotros escogimos el 3
(equivalente a un A3), y en la parte
derecha encontramos los nombres de
las masas disponibles para reproducir
el cuerpo dentinario (UD3, UD4, UD5)
y conferir de esta manera el cromatis-
mo. Además de la dentina selecciona-

da (UD3), escogeremos dos dentinas
más oscuras (UD4 y UD5) para repro-
ducir la desaturación de los dientes
naturales.

V (valor): es el grado de luminosi-
dad del color. En los dientes naturales,
éste viene dado por el esmalte. Si el
esmalte tiene mucha translucidez, el
efecto óptico será de color gris; si el
esmalte es opaco, se apreciarán dien-
tes más blancos. En los niños el esmal-
te es poco hidratado, lo que lo hace
más blanco y más opaco, dándole un
valor alto. En un anciano los dientes
están altamente hidratados, por lo que

el esmalte, que tiene un valor bajo, se
aprecia más grisáceo y además desvela
con mayor facilidad el cuerpo dentina-
rio subyacente debido a su alta translu-
cidez, por lo que los dientes tienden a
volverse oscuros con el tiempo. En la
parte izquierda de la tabla encontra-
mos los tres tipos de translucidez y del
lado derecho las tres masas para repro-
ducirlas: GE1 para ancianos, GE2 para
adultos y GE3 para niños. En este caso
hemos escogido el esmalte GE2.

I (intensivos): son los cúmulos de
color blanco en áreas específicas del
diente, hipocalcificaciones, manchas

Fig Restauración insatisfactoria del en un paciente adulto

Fig Parte frontal de la tabla de color con la elección relativa al caso

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blancas, surcos de crecimiento, etc.
Según su morfología, existen cuatro
tipos de intensivos que podemos
localizar en el reverso de la tabla de
color (fig. 3). Según su intensidad,
existen dos tipos de intensivos: W
(blanco frío) y M (blanco lechoso) y a
la derecha encontramos las masas dis-
ponibles para reproducirlas: IW
(Intensive White) e IM (Intensive Milk).
En este caso, escogimos un intensivo
de tipo 4 con blanco frío ya que no se
aprecian tan intensas.

O (opalescentes): la opalescencia
está vinculada a la estructura prismática
del esmalte, en el que ocurren fenó-
menos de reflexión interna de la luz,
confiriendo matices luminosos azules
o ámbares específicos del borde inci-
sal. Según su morfología, hay cinco
tipos de opalescencia, ilustrados asi-
mismo en el reverso de la tabla de
color (fig. 3). Según su color, hay tres B
(azul), G (gris) y A (ámbar). En la parte
derecha de la tabla se muestran las
masas que se utilizarán para reprodu-
cirlas: OBN (Opalescent Blue Natural),
OG (Opalescent Gray) y OA (Opa-
lescent Ambar). En este caso, escogi-
mos una opalescencia de tipo 3, múlti-
ples mamelones y de color azul.

C (caracterizaciones): vinculadas
a las características físicas y morfológi-
cas que hacen que cada diente sea
único. Encontramos cinco tipos de
caracterizaciones y su ilustración figura
al reverso de la tabla (fig. 3). Las tres
primeras se pueden recrear con blan-
co o ámbar y las dos últimas con ama-
rillo y marrón, las letras de la tabla de
color vienen escritas con los distintos
colores para hacer esta tarea más fácil.
Las caracterizaciones 1 y 3 son las más
frecuentes de encontrar y, en este
caso, también apreciamos fisuras blan-
cas y marrones, correspondientes a la
caracterización de tipo 5.

PPrreeppaarraacciióónn ddee llaa ccaavviiddaadd

La preparación cavitaria, para conse-
guir una excelente adhesión y estética
de la restauración, es un minichámfer
vestibular con una fresa de bola y una

terminación recta en proximal y palati-
no con el extremo de una fresa tronco-
cónica (fig. 4). La preparación se reali-
za a baja velocidad con fresas de dia-
mante grueso y con fresas de diamante
de 40 micrones (posteriormente).

Los biseles largos y contrabiseles no
son aptos para las resinas compuestas,
ya que los espesores de composite a
nivel marginal serían extremadamente
delgados, lo que los haría frágiles. Esto
a menudo se aprecia como si fuesen
excedentes de composite.

La parte más importante de la prepa-
ración consiste en pulir perfectamente

el diente remanente con puntas de sili-
cona Shofu-brownie con el fin de elimi-
nar completamente los prismas no sos-
tenidos. Es importante alejarnos de la
creencia que una superficie rugosa
como la que dejan las fresas de dia-
mante proporciona mayor adhesión.

TTééccnniiccaa ddee eessttrraattiiffiiccaacciióónn

En cualquier tipo de restauración
directa anterior, es condición indis-
pensable la construcción de la pared
palatina en la que se añadirán los
siguientes estratos. Para lograrlo, se

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cienciacienciayyprácticapráctica

Fig Esquema de la preparación del diente (esquema del Dr Lorenzo Vanini)

Fig Reverso de la tabla de color

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obtiene una llave de silicona, ya sea de
un encerado diagnóstico o directa-
mente de la boca si la restauración
tiene una forma conveniente. Esta llave
se debe recortar y adaptar perfecta-
mente para que no existan discrepan-
cias entre los dientes y la silicona.

Se realiza el grabado Æcido y se
aplica el sistema adhesivo, posterior-
mente se coloca la guía de silicona y se
construye sobre Østa la pared palatina
con esmalte genØrico de tonalidad
media (GE2), adaptando perfectamen-
te bien el composite al margen palati-
no con pinceles de pelo natural y pin-
celes de punta de silicona; es impor-
tante no extenderse hasta la zona pro-
ximal. Una vez hecho esto, se polime-
riza y se puede retirar la guía de silico-
na (fig. 7). El grosor de la pared palati-
na no deberÆ superar los 3 mm, lo que
se puede comprobar con un calibra-
dor de metales.

Una vez creada la pared palatina, se
introduce una banda matriz en inter-
proximal, que se fija firmemente con
una cuæa de madera y se procede a
construir la pared proximal con la
misma masa de la pared palatina GE2
(fig. 8). Cuanto mejor sea el asenta-
miento y fijación de la cuæa, mÆs firme
serÆ el punto de contacto resultante.

Terminada la pared proximal, se apre-
cian aristas e irregularidades en algunas
zonas, especialmente en el borde incisal,

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Fig Aislamiento con dique de goma

Fig Chámfer vestibular pulido listo para recibir la nueva restauración

Fig Confección de la pared palatina

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Fig Confección de la pared proximal

resultado de la manipulación del com-
posite (fig. 8). Esto se puede corregir
fÆcilmente eliminÆndolas con una fresa
de diamante de grano grueso, a baja
velocidad y sin agua; es normal la apari-
ción de polvo resultante del tallado en
seco del composite (fig. 9).

Para eliminar los restos de polvo y
devolver la capa inhibida de oxígeno,
se pasa un pincel con resina líquida
libre de solventes (EnaSeal Micerium)
y, posteriormente, se seca con aire qui-
tando así el excedente. El aspecto del
composite debe ser como si estuviese
intacto despuØs del modelado. Este
paso se pude repetir cuantas veces sea
necesario hasta conseguir la forma
conveniente (fig. 10).

El próximo paso serÆ recrear el �eje�
o �halo� incisal, correspondiente a la
caracterización nœmero 3, que en este
caso haremos con la masa OA
(Opalescent Ambar), intentando que
este incremento tenga medio milíme-
tro de grosor o incluso menos si fuese
el caso (fig. 11).

Un paso fundamental en la estratifi-
cación estØtica es la recreación del
estrato proteico o línea de unión ame-
lodentinaria con un composite fluido
de alta fluorescencia, alto valor y alta
elasticidad. En este caso usamos el
�Glass Conector� del sistema Enamel
Plus HFO (Micerium). La aplicación de
este incremento es casi imperceptible,

Fig Tallado de corrección

Fig Aspecto del composite después del desgaste de corrección

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pero su protagonismo en la restaura-
ción final serÆ fundamental por el real-
ce del valor y por el comportamiento
óptico del material en los distintos
tipos de luz, sobre todo bajo luz natu-
ral, que es donde mÆs protagonismo
tienen los pigmentos fluorescentes, y
no bajo la luz negra, ya que en esas
condiciones es donde se hacen evi-
dentes (fig. 12).

Se procede a realizar el cuerpo den-
tinario. La estratificación propuesta se
debe llevar a cabo en tres segmentos
oblicuos (fig. 13), ya que esto darÆ mÆs
naturalidad al cuerpo dentinario, sien-
do mÆs cromÆtico hacia cervical y mÆs
luminoso hacia incisal. Estas masas den-
tinarias son las responsables de conferir
la parte mÆs importante del color a
nuestro diente. Para realizarlas, se
comienza de forma oblicua y en el
estrato mÆs profundo se coloca el com-
posite mÆs oscuro de nuestra selec-
ción, en este caso UD5. Posteriormente
se coloca otro incremento con una
tonalidad mÆs clara, en este caso el
UD4, y, por œltimo, se coloca el incre-
mento final con la cromaticidad base,
en este caso UD3; en este œltimo incre-
mento realizamos dos surcos para
poder aæadir las caracterizaciones de
tipo 5. Es importante mencionar que los
composites dentales, al tratarse de un
material artificial, tienen un índice de
refracción menor al de los tejidos den-

Fig Construcción del “eje incisal” o “halo incisal”

Fig Aplicación del “Glass Connector”

Fig Esquema de estratificación anatómica
(esquema del Dr Lorenzo Vanini)

Fig Esquema en el que se muestran los
incrementos oblicuos en las masas de dentina y la

manera en la que éstos deben llegar al margen
(esquema del Dr Lorenzo Vanini)

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tales, es por lo que al estratificar con
composites no debemos dejar los mis-
mos grosores que los del esmalte y la
dentina natural, porque esto ocasiona-
ría una pØrdida de valor haciendo que
nuestra restauración tuviera un aspecto
grisÆceo. Para compensar la falta de
refracción de luz que tienen los mate-
riales dentales, incluso las cerÆmicas, se
debe extender la dentina casi al final
del margen ubicado en el esmalte (fig.
14), de esta manera obtendremos mÆr-
genes imperceptibles.

Es importante respetar el espacio
incisal y el espacio proximal para
poder colocar las masas opalescentes
y las caracterizaciones (fig. 15); en este
punto de la estratificación se debe
apreciar como si faltase un trozo de
esmalte natural. Cuando logremos la
estratificación dentinaria, colocaremos
el �Glass Connector� (fig. 16).

Se aæaden las caracterizaciones de
tipo 5 (fisuras blancas y marrones) en
los surcos que creamos anteriormente
con los tintes SB1 (Stain Brown 1) y SW
(Stain White) (fig. 17).

Ahora se colocan los efectos opa-
lescentes con OW (Opalescente
White) en el segmento incisal de los
mamelones para intensificar su presen-
cia y, posteriormente, se agrega OBN
(Opalescente Blue Natural) en el espa-
cio que creamos entre la dentina y los
bordes incisal y proximal (fig. 18).

Fig Estratificación dentinaria

Fig Aplicación de “Glass Connector”

Fig Caracterizaciones blancas y marrones ”

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Fig Efectos opalescentes OBN y OW

Fig Última capa de la estratificación

El último estrato se realiza con GE2
(Esmalte Genérico 2). La buena realiza-
ción de esta capa es crítica, ya que
debemos concentrarnos en dar un
contorno exacto y no sobreextender
composite más allá del margen (fig.
19). Es aconsejable utilizar pinceles de
pelo de marta y de punta de silicona
para el modelado final; si se tiene pen-
sado usar un líquido modelador, éste
no debe ser adhesivo dentinario, ya
que incorpora solvente al composite y
crea burbujas e irregularidades. Los
líquidos para modelar deben ser
exclusivamente de resina.

Después de polimerizar el último
estrato, es aconsejable cubrir con glice-
rina todo el composite y dar una poli-
merización final. Esto se realiza con el
objetivo de eliminar la capa inhibida de
oxígeno; después podemos proceder
al acabado y al pulido (fig. 20).

Las últimas tendencias en el pulido
de composites pretenden conseguir
una superficie similar a la del diente
natural, que tiene una rugosidad de
0,268 μm. Esto se consigue con la
siguiente secuencia, llamada “pulido
progresivo”: fresa de diamante de 40
micrones (Intensiv), goma de silicona
(Shiny 13), cepillo de pelo de cabra
con pasta diamantada de 3 micrones
(Shiny A), pasta diamantada de 1
micrón (Shiny B) y cepillo de felpa con
pasta de óxido de aluminio de 1
micrón (Shiny C). El pulido se realiza
con el dique de goma puesto para
proteger los tejidos blandos. El resulta-
do final es satisfactorio tanto para el
clínico como para el paciente (fig. 21).

Una restauración anterior con com-
posite microhíbrido bien ejecutada y
pulida adecuadamente presenta una
durabilidad a largo plazo comparable
con la de la cerámica, pero con la gran
ventaja de poder contar con sesiones
de mantenimiento, pulido y sellado, ya
que este tipo de restauraciones son
muy fáciles de reparar. Fig Eliminamos la capa inhibida de oxígeno con una capa de glicerina y una polimerización final

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