Download Por que los hombres no escuchan y las mu - Pease, Allan.PDF PDF

TitlePor que los hombres no escuchan y las mu - Pease, Allan.PDF
File Size3.5 MB
Total Pages160
Table of Contents
                            Introducción
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
Referencias bibliográficas
Agradecimientos
                        
Document Text Contents
Page 2

Annotation

Las Mujeres critican a los hombres por ser insensibles y descuidados, por no escuchar, por no
ser afectuosos ni considerados, por no comunicarse, por no expresarles todo el amor que ellas
necesitan, porque nunca encuentran nada en la nevera, por no comprometerse en las relaciones, por
preferir el sexo a hacer el amor y por dejar la tapa dei inodoro levantada.

Los Hombres critican a las mujeres por su forma de conducir, por mirar los mapas al revés, por
su falta de sentido de la orientación, por utilizar los lavabos como salas de reuniones, por hablar
demasiado sin ir al grano, por no ínmar la iniciativa más a menudo en el sexo y por dejar bajada la
tapa del inodoro.

¿Por qué? Porque los hombres y las mujeres son diferentes. El propósito de los autores es
divulgar, de modo ameno y divertido, las diferencias entre ambos, para que las relaciones de pareja
sean más gratificantes, placenteras y satisfactorias.

Introducción
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11



ALLAN y BARBARA PEASE
Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas
Título original: Why men don't listen & Women can't read maps
Traducción: Esther Gil San Millán
© Pease Training International, Mona Vale, Australia, 1999
Booket: septiembre de 2008 Segunda impresión: diciembre de 2008
ISBN: 978-84-08-08186-9
ocr: slstc 2012
fb2: slstc 2012

Page 80

6
Pensamientos, actitudes, sentimientos y otras áreas desastrosas en la pareja



Colin y Jill se dirigían a una fiesta en una zona que les era bastante desconocida. Según las
explicaciones, no tardarían más de 20 minutos en llegar, pero ya llevaban 50, y no había ni rastro de
su lugar de destino. Colin estaba empezando a desmoralizarse y Jill empezó a perder la esperanza de
encontrar el lugar cuando pasaron por tercera vez por la misma gasolinera.

Jill: Cariño, creo que teníamos que haber girado al llegar a la gasolinera. Anda, vamos a parar
y pedir indicaciones a alguien.

Colin: Pero si no hay ningún problema. Sé que tiene que estar por aquí cerca.
Jill: Sí, pero la fiesta empezó hace ya media hora. Será mejor que paremos y preguntemos a

alguien.
Colin: Escucha ¡Sé perfectamente a dónde voy! ¿Quieres dejarme conducir o prefieres hacerlo

tú?
Jill: No. ¡No quiero conducir, pero tampoco quiero dar vueltas y vueltas toda la noche!
Colin: Vale. Entonces, ¿por qué no doy mejor media vuelta y volvemos a casa?
Muchos hombres y mujeres habrán reconocido esta conversación. Las mujeres son incapaces de

entender cómo su maravilloso compañero, al que quieren tanto, se puede convertir de repente en el
doctor Jekill simplemente porque se ha perdido. Si ella se hubiese perdido, lo primero que hubiese
hecho es preguntar a alguien por dónde ir, ¿dónde está el problema? ¿Por qué no puede admitir qué
no sabe dónde está?

¿Por qué Moisés se pasó cuarenta años vagando por el desierto?
Se negaba a preguntar cómo salir de él.

Page 159

Emecé, Barcelona 1992).
Wright, R., , Pantheon, New York, 1994.
Young, J. Z., , Oxford University Press, 1979. (Edición en

castellano: , Vicens Vives, Barcelona,
1976).

Page 160

Agradecimientos

Similer Documents